La ciudad de Córdoba

Crisol cultural

 

En definitiva, Córdoba ha sido “protagonista indiscutible y crisol integrador de ese paisaje geográfico” que es su provincia, su antiguo reino medieval, musulmán y cristiano.

Independientemente de cuándo y cómo llegase el pueblo judío en su diáspora, lo  cierto es que esta ciudad ya estaba señalada en el territorio y en la memoria de Oriente y Occidente, del norte y del sur. No es por tanto de extrañar que lo hebraico haya formado parte indisociable e indispensable de este paisaje, con suerte dispar (“en todas las épocas (…) hubo períodos de bonanza, de tolerancia, y también de hostilidad y persecución”, L. E. Sánchez). La geografía urbana, la historia, el arte, la literatura y la tradición atestiguan la presencia judía en la ciudad (“Los judíos fueron una comunidad importante en Córdoba”. T. Laguna Paul).