La ciudad de Córdoba

Centro geográfico e histórico

El geógrafo cordobés Antonio López Ontiveros diría que todas estas circunstancias convirtieron a Córdoba en cabeza administrativa, epicentro político, faro cultural, cuartel militar, centro económico, foco y destino religioso, y nudo de comunicaciones. Ese legado, pasados los siglos, sirvió para que, desde la conquista musulmana, Corduba volviese a recobrar su antiguo esplendor en Qurtuba, “la ciudad más importante de Europa occidental” en el cambio del primer al segundo milenio. Durante la Edad Media, Córdoba quedó conformada en su contorno básico amurallado, que pervivió, con más o menos reformas urbanas, hasta el segundo tercio del mismo siglo XX.

Recreación de la Córdoba califal en torno al año 1000 (dibujo: Arturo Redondo). Fuente: arqueolugares

 Aquellas glorias urbanas y geopolíticas hicieron de Córdoba un reino duradero a partir de la toma cristiana del siglo XIII, siendo su delimitación, junto a Jaén, Sevilla y Granada, la división territorial, hasta que en 1833 se establece la actual estructura provincial. Una ciudad céntrica geográficamente en Andalucía, en el valle del Guadalquivir y en su propio territorio municipal.